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LAS DANZAS PARADISÍACAS
Taller de Danza Butoh

“Il reste du paradis dans l'homme.”
“Queda algo de paraíso en
el ser humano.”
Pascal Quignard, Performances des ténèbres

 

 

Introducción

 

Masaccio pintó una puerta en la capilla Brancacci en la iglesia de Santa María del Carmine en Florencia por la que los primeros seres humanos abandonaron el primer mundo. Empezó pintando la puerta del paraíso y luego a Adán con el pie derecho atrapado en esa puerta. Al cuarto día pintó a Eva: volcada en el mundo visible, sonoro y aullador, gritando ya su angustia ante lo que descubre en la luz. La primera mujer grita al ver el mundo del afuera del paraíso. Adán, detrás de ella, con el rostro escondido entre sus manos, adelanta el pie izquierdo y no mira ni el Edén que deja atrás ni la tierra salvaje hacia la cual se dirige.

 

Esta pintura quiere decir que huir del paraíso es tener todavía un pie dentro. Todavía retenemos el otro mundo detrás de los párpados.

Descripción del taller

 

La posibilidad radical que movilizó desde su origen el butoh es la desposesión del sujeto de lo que lo fija y la expansión de espacios del cuerpo no conquistados por el reino del lenguaje a través de la danza. La consecuencia de esta desposesión dinamita la visión de un mundo inerte y el cuerpo se experimenta como espaciamiento, abismo y misterio. Este enfoque desata lo inesperado y el espacio se presenta más vivo.

 

El butoh es la danza que no pierde de vista nunca el silencio más antiguo del origen que está detrás de las lenguas que hablamos. Es el arte que procura avanzar recuperando los terrenos perdidos del psiquismo salvaje y confiarnos al nacimiento sin fin. Ankoku butoh – el nombre que los primeros bailarines butohkas otorgaron a este arte – remite a la danza de las tinieblas que sube a ras del suelo. Es una invitación al diálogo con la oscuridad en cuyo seno nacen movimientos sin dueño y danzas las más necesarias. Es una invitación a observar el movimiento de nuestras mentes en relación con la extensión y movilidad de nuestros cuerpos.

El gesto político de Tatsumi Hijikata, creador de la danza butoh, no solo consistía en poner el foco en la activación de la presencia del cuerpo y la sensación. Él apuntaba que el butoh es una vía de rehabilitación de la condición humana alienada, cultivó la anarquía corporal en gesto de protesta contra los poderes represivos. "I am a body shop. My profession is the business of human rehabilitation, which goes today by the name of dancer.” Butoh es la danza que no pierde de vista el silencio más antiguo que está detrás de las lenguas que hablamos: el silencio de la infancia que se sacrifica en el hablar de los adultos. Va en la dirección opuesta a la producción del lenguaje, a la fomentación de las ficciones y a la realización del individuo. Es el arte que procura avanzar recuperando los terrenos perdidos de lo salvaje y confiarnos al nacimiento y transformación sin fin.

 

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En este taller se entretejen tres vertientes principales:

el ¿dónde?, en el paraíso del nosotros y el goce de la danza.

 

 

 1.  El ¿Dónde? 

        Dentro / fuera

        Huesos / Pieles

        Esferas, mapas y envolturas

 

Después de que Copérnico formulase la tesis heliocéntrica, el mundo comenzó unas investigaciones insistentes dirigidas al espacio exterior, a las galaxias, en palabras de Peter Sloterdijk “inhumanamente lejanas”. Se comenzó a percibir un nuevo aliento frío de un “afuera” demasiado remoto y el ser humano es excedido por todos los lados por exterioridades monstruosas que “exhalan hacia él frío estelar”. Al no tener ya un cielo que nos proteja, nos vemos faltos de envoltura y desbocados a contrarrestar la helada cósmica con técnicas de calentamiento de vidas quedadas a la intemperie. Comenzó la construcción del invernadero universal, la edificación de la gran casa de la especie que garantice un habitáculo para la nueva vida al descubierto. El problema surge cuando el mercado de la globalización que promete una vida mejor y más protegida, exige un precio, el de la desaparición de mundos interiores. Pero si ya no queda del mundo interior, ¿qué queda del cuerpo?, descascarado, sin orientación en el espacio, superado por la aceleración del tiempo y el progreso. “¿Dónde estamos cuando estamos en el mundo? Estamos en un exterior que sustenta mundos interiores.”

2.  En el paraíso del nosotros

 

En cualquier circunstancia de exploración íntima para seguir en la observación interna tenemos que poner en juego un punto de vista desde fuera. Necesitas de la oscuridad del otro o de otros para que puedan prosperar las fuerzas flamantes, nacientes, que no son ni tuyas ni mías sino del mundo. Peter Sloterdijk lo llama como la necesidad de proximidad de un testigo íntimo benevolente. Nos envolvemos en un medio con los testigos benevolentes, aliados, para no existir en un mundo de individuos sin compañía. El paraíso sería habitar no un lugar sino una relación multidimensional. A más cuerpos más sombra y más zonas desconocidas que tiene que gestionar el grupo, y por lo tanto más vértigo de exposición surge en el espacio. Ensanchando nuestra capacidad de resonancia, practicaremos acompañar procesos, ser testigos, ser cómplices, tomar riendas de guía o seguidor cuando nadie es dueño de lo que pasa.

 

3. El goce de la danza ( sobre el acuerdo poético con el mundo):

La identidad de quien danza butoh es bruscamente abolida y engullida por el sentir. Su cuerpo es arrojado a las orillas de la significación. Su cuerpo deja de tener un nombre e intima con la pusión que es más fuerte que la sumisión al grupo, más vasta que la sujeción que reduce este cuerpo a una esclavitud voluntaria. Este taller es una invitación al encuentro con el cuerpo vivo, con la vida como enigma, con las danzas innombrables y con gozar de la vivencia corporal tan sutil como intensa.

Información práctica

El taller tendrá lugar en el Espacio FCI

Horario: de 10h a 15h del jueves 31 de agosto al domingo 3 de septiembre

Aportación: 100e

Un día 30e

Posibilidad de descuento para bolsillos delicados si se hace el taller completo.

Reserva de plazas: aldescubierto.physicaltheatre@gmail.com

Bio Nataliya Andru

​Bailarina, docente, improvisadora y creadora. Se gradúa en Artes Visuales y actualmente dirige la compañía Al descubierto Physical Theatre, guía clases regulares de danza butoh en el Espacio Almazen9 en Madrid, y codirige el ciclo A butoh pelao. Jueves de danza en bruto en el teatro Exlímite. Con Al descubierto crea Vida secreta donde sobrevivir (2022), Sordidísimas (2021), Una danza para todos y para nadie (2020), No estamos bien aquí (2019); Cenizas y diamantes (2018); Vidrio molido en los huesos (2018), Absens (2016) y La perla (2015). Reciéntemente ha actuado en obra de danza teatro Antes/después (2022) dirigida por Julia Nicolau. Junto a Cecilia Gala han creado Festen (2021), y ha participado en los laboratorios Universo Schimmelphennig organizados por la sala Cuarta Pared (2021).

Fue residente en el Mediterranean Dance Center en Croacia, en The Watermill Center, Nueva York, y en el Centro Coreográfico Canal. Su investigación artística gira entorno a la danza butoh, la improvisación, lo performativo y el entretejimiento de lenguajes escénicos. Ha guiado talleres en la Escuela Internacional del Gesto y ha participado en festivales nacionales e internacionales (Festival Essencia, Festival Una mirada al cuerpo, Alma Negra festival de Butoh Ibérico, Ex…it International Butoh Festival, Certamen de Nuevos Investigadores Teatrales, Bionic festival, etc.) 

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