
AL DESCUBIERTO
Physical Theatre

FUR
“Hay que bailar desde el cuerpo que no nos ha sido robado”
Tatsumi Hijikata
El uno mismo existe tan poco. Es solo un cuerpo que nada y luego un sonido primero asfixiante en su programa que luego llega a gritar, gemir, pedir ayuda, llorar. Yo defectuoso, hambriento, desaparecido, impotente, decepcionado, decepcionante, jadeante, terminado, sexual, despojado de toda motricidad, avergonzado de su impotencia, ladrón de la leche que traga como de la lengua que hornea. Es sobre todo un hocico que perfora la superficie del agua y luego un grito en la orilla. Furtivo, furteur, hurón, fur desde el amanecer. Despedador de la naturaleza, ladrón de todas las sociedades animales imitadas, mata lo que le es otro y se alimenta de él. Depredador de todos los depredadores del universo de la depredación, heredero de todas las astucias vegetales y animales, todos los cantos, todos los ruidos, todos los gritos, todas las llamadas, los plagia.
I ESCENA La danza robada
II ESCENA Sobre el fondo mágico del amor
III ESCENA ¿Qué es un niño?
Esta obra no es una autoficción. Se trata de un ensayo corporal. Una ficción, es cierto, perouna ficción autopolítica o una autoteoría. Estamos tratando de optar por una política de la des-representación, una política de la experiencia que no confía en que la representación como una externalidad pueda aportarnos verdad o felicidad. Vosotros, también, sois ladrones,
prostitutas y niños. A través de tres escenas, os lo vamos a mostrar.
FICHA ARTÍSTICA
Título: Fur
Dirección: Nataliya Andru
Interpretación: Nataliya Andru y Kiasma
Música electrónica en directo: Kiasma
Iluminación: Diego Baselga
Vestuario: Anna Kushnerova
Fotografía: Juan Carlos Toledo
Vídeo: Raúl Bartolomé
Compañía: Al descubierto Physical Theatre
Género: Danza
Formato: 70 minutos / sala
CONTACTO
Asociación cultural y de artes escénicas Al descubierto
Persona de contacto: Nataliya Andru
+34 622 310 792


Fur. Fotografía de Isabel Méndez

Fur. Fotografía de Isabel Méndez

Fur. Fotografía de Juan Carlos Toledo

Fur. Fotografía de Isabel Méndez